El kevlar se gasta. Cuando notas que tus antorchas o tu bastón aguantan cada vez menos encendidos, aunque los empapes igual que siempre, toca cambiar la mecha. Se hace en casa con un destornillador y unas tijeras, y aquí te contamos cómo.
Hay aparatos con otros anchos (55 o 65 mm, por ejemplo). Si el tuyo no está en la lista, mira su ficha o pregúntanos.
¿Cuántos metros pido? Lo que mida tu mecha vieja, por cada cabeza. Como referencia: una antorcha, 45 cm de kevlar fino o algo más de 30 cm del gordo; un bastón de contact, 60 cm por punta (1,2 m en total); un par de Poseidon, 50 cm por carioca (1 m el par); y una antorcha Nite Flite, unos 59 cm.
Antes de empezar
El aparato tiene que estar frío y seco. Nunca cambies una mecha recién apagada ni empapada de combustible.
Herramientas: un destornillador que encaje en los tornillos (la antorcha ECO, por ejemplo, lleva Torx), unas tijeras fuertes y un punzón o un clavo para abrir paso en el tejido.
Si un tornillo está oxidado, cámbialo por uno igual. Si gira en vacío porque el agujero está pasado de rosca, uno igual tampoco va a agarrar: pon uno un poco más grueso. Una mecha mal sujeta puede soltarse encendida.
Paso a paso: antorchas y bastones con tornillos
Quita los tornillos que sujetan la mecha vieja y desenróllala.
Mídela antes de tirarla. Es tu plantilla: corta la tira nueva con el mismo largo. En los bastones de contact son 60 cm por punta.
Empieza a enrollar por un extremo, que queda atrapado bajo la primera vuelta.
Enrolla apretado, con los bordes alineados vuelta sobre vuelta, sin huecos ni arrugas.
Dobla hacia dentro el último centímetro del extremo final, el que queda por fuera, para que no se deshilache. Los tornillos van a atravesar ese doblez.
Abre paso con el punzón justo encima de cada agujero de la cabeza, atravesando todas las capas. Así el tornillo no arrastra las fibras al entrar.
Atornilla en los mismos agujeros que tenía la mecha vieja, hasta que la mecha quede firme. No hace falta taladrar agujeros nuevos.
Comprueba que la mecha no gira ni se desliza al intentar moverla con la mano. Si se mueve, aprieta o rehaz el enrollado.
Los primeros encendidos, cortos: empapa, escurre bien, enciende y apaga varias veces. Después, con el aparato frío, vuelve a repasar los tornillos, porque el tejido nuevo se asienta.
Lo tienes cuando: la mecha no se mueve ni con la mano ni después de los primeros encendidos.
Este método vale para mechas enrolladas en la punta. Los bastones con mecha larga a lo largo del tubo, las cariocas de cuerda y otros aparatos con montaje propio se cambian según su ficha.
Y si son cariocas Poseidon: sin tornillos
Las cariocas Poseidon 50 mm llevan 50 cm de kevlar enrollado en forma de S, con un clip en U que lo atraviesa por el centro y un eslabón que lo cierra. Para cambiarlo, abre el eslabón, saca el clip, cambia la tira por una nueva de 50 cm de kevlar de 50 mm fino, el de 3 mm, enrollada igual, y vuelve a cerrar. Nada de tornillos ni de perforar el kevlar.
¿Se puede coser el kevlar?
Sí, cuando la mecha se abre por los bordes o quieres reforzar el final de la tira. Usa siempre hilo de kevlar, que aguanta el fuego: el hilo de kevlar fino o el hilo de kevlar gordo, en rollos de 30 m. No traen aguja.
Cómo hacer que te dure más
No apoyes los aparatos encendidos en el suelo: la llama se calienta mucho más y el tejido se quema antes. En las pausas, mantenlos en horizontal. Tienes el resto de cuidados, el encendido y el combustible en malabares con fuego: lo que tienes que saber antes de encender.
¿Dudas con tu aparato?
Dinos qué malabar tienes y te decimos qué kevlar lleva y cuánto pedir.